viernes, 19 de septiembre de 2014

Personas que aparecen y desaparecen

 Julio,  ¿me ves bonita? Julio... ¡bésame! Estas fueron las últimas palabras que recuerdo; todo ocurrió, según me cuentan, en el grato y muy animado cumpleaños de Sandra y su hermana Ana, Juan Plablo (mi novio)  y yo, estábamos invitados y decidimos ir para aburrirle el rato a más de un homofóbico; el festejo se realizó cerca de las ocho de la noche del hermoso viernes 16  de Agosto del 2011, día en el que cumplía dos años con mi novio.

Luego de llegar a la fiesta, ver malas caras, sentir el viento que empujó la vomitada del amigo de al lado (cuyo nombre desconozco), una mujer se acercó a ofrecerme un trago, le dije que no me interesaban las mujeres y ella muy desinteresada movía su cadera como las sirenas del sueño que tuve el miércoles pasado, insistentemente le pedí que se retirara pero no veía en ella la intención de hacerlo, tenía unos antojos enormes de arrancarle el cabello, pero mi madre me educó con el pensamiento "ante todo el respeto hacia la mujer", terminé por aceptarle un trago, y luego otro, y otro, y otro, hasta que le vi ciertas características masculinas que despertaron en mi alma encendida de amor un poco de interés; mi novio estaba entretenido con  un niño que tenía mucha curiosidad por la forma en que la cigüeña nos visitaba y la forma en que le escribíamos la carta para hacerle el "encargo", me preguntaba al tiempo que celaba a mi novio, ¿qué hace un niño en una fiesta?, aún no he logrado responderme.

El trago logró su cometido e hizo que se me olvidara mi gusto por los hombres, ¿quién dice que el alcohol sólo enciende oxígeno? esta mujer me invitó a bailar, y luego, mientras su voz hablaba con mi yo interno y al tiempo intentaba seducirme, Pablo se derrumbó, muy asustado fui a ver que le ocurría, luego noté que los tragos ya habían ganado la partida con él. Estuve muy separado de mi novio el este cumpleaños, creo que fue porque se entretuvo tomando ron al tiempo que pensaba que responderle al niño, pues sólo tomaba, uno tras otro.

De nuevo aquella mujer me encerró en su aura de intensidad, impidiéndome hasta moverme por mi cuenta, bueno, temo que el causante de eso era el trago debido a que me ladeaba constantemente, aún así esta señorita no quería alejarse de mi ni un segundo, tanto así que evitaba ir al baño; luego de sus pretensiones, Humedecer mis cachetes, robarme besos y seducirme, me llevó a la fuerza hacía una habitación y sin compasión me hizo suyo. 

Concluí esta mañana, al despertar en mi casa, sin la menor idea de como llegué, y como pude, pues ¡vaya que tenía resaca! que la culpa le pertenecía al trago, porque como decía mi abuela, a este se le alaba, pero si conviene se le culpa, por supuesto estos recuerdos son borrosos, sólo tengo la certeza que engañé a mi novio con una mujer, que él ahora me odia y que no volveré a cometer semejante locura de nuevo, prometo que jamás volveré a tomar o caer en las poco tentadoras manos de una mujer.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Los del otro lado y quien los puede ver

En Kennedy, una localidad de Bogotá, alejada de lo pretensioso, y conforme con su alrededor, nació Laura Martínez, una mujer de 21 años que no sabía lo que le depararía el mundo hasta que descubrió su gran don de hablar con ángeles y demonios; aquel don la trajo hasta el manicomio.

Según Henry, los problemas de Laura iniciaron cuando ella era una niña, pues todo el tiempo la veía hablando o riendo sola, él creía que era algo pasajero pero ella continuó así hasta su edad actual.

“Mi hermana habla sola a cada rato, cuando era niña y mi ma’ se iba a trabajar ella se quedaba horas en su cuarto hablando y jugando con sus amigas imaginarias, yo me la pasaba jugando en el computador, y de vez en cuando iba y miraba que estaba haciendo, así era cuando tenía como ocho años, sus amigas imaginarias eran Ana María, Carmen y Lilia, a veces ella me decía que no entrara porque a sus amigas les molestaba, para mí eso era muy normal, muy de niños… yo vivía era pensando en mis estudios y en los videojuegos que tanto amo, así que llego un tiempo en el que no iba, pues llegó un punto en el que ya ni me dejaba hablarle, cuando le contaba a mi mamá que Laura no me dejaba entrar o hablarle no me creía, decía que ella era solo una niña.

Luego ambos crecimos, yo entré a la universidad y ella al colegio, allí le tenían miedo porque no dejaba de hablar sola y decir que habían personas al lado de alguien, por ejemplo a una niña, una vez le dijo que no se sentara al lado de ella porque ese era el puesto de Felipe, su nuevo amigo imaginario; otra vez se quedó viendo una imagen de < Jesusito lindo>  y se puso como loca a llorar y decir que él estaba molesto porque ella había hecho algo indebido, ¡armó todo un espectáculo!; lógicamente mi hermana vivía muy sola en el colegio y aquí en la casa, pero de apariencia era una niña normal, se ponía su uniforme, llegaba, lo lavaba, lo colgaba, se colocaba sus vestidos que tanto le gustan, y se disponía a hacer trabajos, a veces hacia oficio con la ayuda de sus amigas imaginarias, pero es que también vivía sola porque no dejaba que nadie se le acercara, supuestamente porque ella solo quería estar con sus amigos. Aquí la queremos mucho. 

Después entró también a la universidad, a estudiar lo mismo que yo, estudió Publicidad en la Universidad Central, voy en séptimo semestre;  mi hermana siguió de rara y pues mi ma’ tuvo que sacarla, ella no alcanzó a terminar su tercer semestre.

Mi mami nunca quiso hacer nada antes porque decía que Laura no era rara, y que eso se le iba a pasar cuando entrara a la universidad, es decir cuando madurara, para ella mi hermana todavía es una niña y es normal que tenga amigos imaginarios, pero pues ahora cambió de opinión y le tocó llevarla al manicomio”

Laura, hizo su bachillerato en el colegio Hernando Durán Dussán, la Rectora Pilar de Santamaría  mostró su historial académico y por supuesto Laura siempre mantuvo excelentes calificaciones, la trató la psicóloga Ana Sofía Prieto, docente y sicóloga del colegio; asegura que no encontró problemas en Laura, pues ella siempre negó tener amigos imaginarios y actuó muy normal durante las sesiones y sus clases de ética moral, así que no tenía pruebas para tratarla como una “loca”. Sin embargo, el docente de ciencias sociales Edwin Arias, da testimonio de las locuras que cometía Laura en sus clases, pues ella no paraba de hablar sola, salirse de clases sin avisar, y correr desesperada dentro del salón de clases “Me acuerdo muy bien de la <loquita>, como muchos la llamábamos de cariño, ella se comportaba muy inestable, como catatónica por algo, su actitud anonadaba a muchos de nosotros, exaltaba al resto de mis alumnos, pero nunca se tomaron cartas en el asunto porque cada que la analizaba un psicólogo fingía ser normal, incluso hace algún moribundo año vino un sicólogo ajeno a la institución y su comportamiento fue el mismo, el de una niña normal”.

Ana, madre de Laura confirma que su “niña” no estaba enferma, pero que la enfermaron tantos psicólogos al hacerla sentir loca y generar en su alma más odio del que ya existía, “yo nunca le conocí a mi niña un amigo, pero para mí eso está bien, pues pensaba… ¡mejor que no traiga nadie a la casa y que nadie me la corrompa!, mi criaturita estaba bien, se comportaba como una niña normal, Henry es el que decía que no, yo le he dado sus “muendas” por tonto y calumniar a mí niña; para mí ella es un ángel, su comportamiento en el colegio no me sorprende, ¡luego que de malo hay en tener amigos imaginarios, yo también los tuve!, pienso que los que me la volvieron así fueron esos estúpidos psicólogos que tanto la molestaban, haciéndola sentir diferente, loca, mala, le generaron tanta presión para que cambiara que lo único que lograron fue empeorarla y por eso me tocó internarla en el manicomio, pues mi niña decía que la atacaban los demonios, que no la querían como amiga, que eran muy malos, y que todo era culpa de los psicólogos que la atormentaban, mi niña decía que de no ser por ellos ella sería diferente”.

Durante una pausa a su entrevista me contó el momento exacto en el que ella considera, las cosas empeoraron, pues de ahí en adelante los amigos imaginarios de Laura dejaron de ser amigables y se convirtieron en demonios.

Henry y Ana, hermano y madre de Laura, se encontraban en el estudio junto a la cocina de su apartamento,  debatiendo acerca de si vender o no la televisión adquirida cerca a los años 60, cuando escucharon a Laura gritar desesperadamente que tenía mucho miedo, (ella afirma que en su habitación había un demonio lleno de gusanos que contorneaban sus labios y tenía los ojos rojos como un Ferrari, además dice que le hablaba, y que mientras peinaba su mono, liso y abundante cabello intentó poseerla, ella cuenta que estaba hablando con el demonio muy tranquilamente, mientras se veía al espejo pequeño y viejo, colgado en la pared de su cuarto, cuando de pronto, este se arrancó la piel y dejó ver su malvada energía, aquella que sin preguntarle intentó tocarla, Laura corrió desesperada por su habitación entrando y saliendo del infierno, en su mente solo existía el miedo, pues cada que entraba al inframundo más seres la atormentaban, ella lo describe como: 

“cuando entraba al infierno esos demonios me agarraban, me quitaban la carne y el dolor era insoportable, yo sólo pensaba en a qué hora terminaría todo, muchos demonios me lamían y manoseaban, sus miradas era carnales, querían devorarme, la sensación que transmitían era de maldad, de odio hacia el mundo, de suicidio, y fue tanto así que me contagiaron, empecé a sentir deseos de matar, quería liberarme… eso es verdadera desesperación; luego cuando me sentí tan mala como ellos supe que me querían poseer, y fue cuando mi amigo el ángel San Gabriel, me ayudó”.

Luego de esto, Laura salió muy asustada de su cuarto y fue tras Ana, ella igual de asustada,  intentó consolarla pero de la nada Laura la empujó tomándola de los brazos y se alejó “La niña estaba muy angustiada, mi pobre criatura lloraba como loca y yo lo único que hice fue consolarla, no creo mucho en estas cosas pero si mi bebé dice que así fue yo le creo, y bueno, la niña me cogió de los brazos y me empujó hacia atrás, luego se fue por el pasillo que divide la cocina del estudio y se encerró en el patio, cuando oí gritar a mi niñita yo lo que hice fue coger agua bendita y echarle a esa puerta, ¡Dios mío de parte de Dios o del diablo, lárguese! Repetía una y otra vez”.

Laura permaneció encerrada en su patio por casi dos horas, mientras su mamá de rodillas lloraba y oraba para que el supuesto demonio la dejara en paz, Henry por el contrario entró a su habitación ubicada al respaldo de la sala de estar y pegada a la puerta de la entrada, y simplemente se dispuso a jugar su juego favorito world of warcraft, “Yo no le hago caso a mi hermana, desde pequeña ha tenido sus arrebatos raros, yo creo que lo hace por llamar la atención de mi mamá que da la vida por ella, a cada rato sale con algo peor y mi ma’ lo único que hace es llorar y llorar como dice la canción”. Laura no recuerda mucho pero si aseguró que después de salir del portal del infierno se sintió mejor.

 “No, la verdad no recuerdo muy bien lo que ocurrió, pues mira desde que nací tengo un don, yo puedo entrar y salir de las puertas del infierno o el cielo, entro en una especie de shock, como cuando uno se duerme, y luego, de la nada, ya estoy ahí; nunca me habían atacado hasta ese día… resulta que cuando niña yo entraba mucho al cielo y hablaba con los angelitos, nos hicimos buenos amigos, solo que en el mundo de los vivos no pueden saber que ellos existen, por eso me tocaba decir mentiras ante los que me preguntaban, nunca me había atrevido a entrar al infierno, la primera vez que lo hice fue cuando me intentó poseer un demonio, pero controlo todo esto, así que ya hablo con buenos y malos por igual, los malos también son buenos amigos, solo que me toca hacer lo que ellos quieren, yo quería ser publicista desde que nací pero  ahora me dedico a escuchar, aconsejar y obedecer seres del otro mundo, y todo gracias a mi don, este me cambio el destino” me tengo que ir a dar mi paseo, por cierto, a mi amigo que está a tu lado le agradas, dice que eres muy bonita, fueron las palabras con las que terminó la entrevista Laura Martínez, Ella sostuvo que los ángeles le dieron permiso de concederme esta información.

Laura presenta  una enfermedad mental generada porque  de niña era perseguida por fantasmas, el acontecimiento generó en ella la idea de tener un supuesto don; según datos y estudios realizados por el Manicomio Distrital de Sibaté Cundinamarca, donde actualmente ella se encuentra internada; Laura presenta síndrome de obsesión de perseguimiento, es decir, en vez de sentir que los fantasmas las persiguen ella cree que los persigue a ellos, aclaran, por supuesto, que lo fantasmas sólo la perseguían de niña y que ahora ella solo los imagina.

El sacerdote de la parroquia Cristo Doliente del barrio Class, quien practica exorcismos desde hace ya varios  años afirma que estuvo en el apartamento de Laura, “yo estuve en este apartamento, no recuerdo mucho hace cuando tiempo, lamentablemente en este sitio murió una familia hace varios años; recuerdo que el padre tenía 45 años, la niña tenía ocho y se llamaba Ana María, la hermana Carmen, de 14 años y la mayor tenía 17 años, creo que se llamaba Lilia; la mamá de ellas luchó mucho por sacarlas adelante pero se murió por una enfermedad en los pulmones, esa señora amaba darle besos a los pájaros, eso fue lo que la mató; no sé si Laura está poseída o no, total la mamá no me deja tratarla”. Margarita, madre de las tres niñas murió por tener contacto cercano con palomas por periodos largos, pues estos guardan en su plumaje una especie de “piojo” que entra a los bronquiolos pulmonares y les impide funcionar correctamente, dicho daño solo se presenta cuando el contacto con aves es prolongado.

Laura fue internada un 25 de diciembre del 2010, tras haber intentado matar a su hermano, aún no presenta mejoras, ella insiste en su don; Ana insiste en que ella no estaba loca, y que era muy normal tener amigos imaginarios pero que los que la dañaron fueron los psicólogos, y Henry sigue su vida como si nada, esperando que su hermana mejore pronto.

La familia de Laura Martínez se cohibió de narrar y hablar ciertos acontecimientos, sin embargo Laura confesó que siente ser diferente de su familia pues  aunque su madre finja quererla siempre la ha tratado de bruta, buena para nada, e inservible, no obstante asegura que Henry siempre ha sido el preferido por ser normal. Laura además mencionó que no había nada que la hiciera más feliz que sentirse diferente de toda “la basura humana” pues dice: “las personas son malas y merecen morir, nunca he recibido nada bueno por parte de ustedes, en cambio los demonios y los ángeles son perfectos, sólo me tratan bien, me complacen en todo, para ellos soy perfecta, soy su heroína, me aman por ser diferente, y puedo encontrarlos con la personalidad que yo quiera, lo único malo es que me piden ayuda con aquello del purgatorio, yo soy la muerte, la que cobra vidas, por el momento sólo cobro vidas de los internos, pero pronto saldré y cobraré la vida de los que ya no la merecen, pues esta es mi tarea”

El último diagnóstico del hospital, cuya información es confidencial, declara que Laura solo está recreando lo que siente, le hace falta, y los deseos que ha generado a partir del odio por no ser aceptada dentro de la sociedad; afirman que la cura es hacerla sentir amada por todos, pero que su enfermedad no tiene cura, pues el día que la hagan sentir mal, volverá a renacer su odio.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El verdadero inicio de la Tierra

Es una mañana hermosa la que acompaña a mi cuerpo suspendido en la nada, quien se pregunta al tiempo que se esfuerza por mantenerse rígido, ¿por qué las cosas tienen que ser como son? Dentro de tanto poder, lleno de todo conocimiento posible y rodeado de compañeros “poderosos”, que a mi concepto son vacíos espiritualmente, me siento solo, siento que las cualidades con las que nací solo me han servido para destacarme dentro de un núcleo intelectual y ser usado por todos los que dicen  “no puedo”, pues no existe forma que me obligue a no sentirme diferente, este sentimiento es una obsesión que ha bailado con mi alma, le ha dado algunos tragos y se la ha llevado a divertirse impidiendo cumplir con sus obligaciones, la misma obsesión que no me permite experimentar la apática metáfora  del amor, y que me llena de preguntas el cuestionario vacío que cargo en mi espalda como se carga el cansancio que genera vivir la monotonía de la vida.

Todos aquí tenemos las mismas cualidades, todos en Cronos, mi planeta, podemos hacer con la mente lo que queramos, algunos nos dedicamos a leer y ser totalmente independientes, otros se dedican a manipular, o a crear, incluso hay quienes se dedican a enamorar ninfas de 74 años, porque son las más niñas e inocentes, pero yo en especial quise dedicarme a ignorar mis capacidades y hacer todo con las herramientas de mi cuerpo ajenas a la mente, es decir, a usar mis manos, mis pies, mis ojos, mis oídos, mis sentidos, y porque no, a usar mi espíritu; me he dedicado a leer cuanto libro se publica, a llenarme de conocimiento y a intentar hacer todo lo que es posible o no en este planeta, no existe cosa en Cronos que yo no sepa hacer, interpretar o crear, pero hoy, justamente el día en el que cumplo 3.250 años, se me ocurrió levitar un rato y reflexionar, pienso ahora que tanto conocimiento y poder no me sirven de nada, pues no he hecho nada por nadie, es decir, no he dejado huella alguna en el corazón de alguien, y es por esto que cuestiono el estilo de vida que escogí vivir; por qué he de vivir así si a fin de cuentas lo que importa es que cuando muera las acciones de mi cuerpo respalden a las de mi mente y juntas dejen huellas suspendidas en el corazón de quienes creen que estas pequeñitas e insignificantes sienten, piensan y recuerdan a quien las dejó, por cierto, esto me hizo llegar a la posible conclusión que estas hullas han de sentirse muy solas una vez las deje.

Pero de la nada, alguien interrumpió mi reflexiva levitación y saludando con una voz más que angelical, dijo; hola, ¿Por qué tan solo?, holaaa... ku ku ¿estás ahí?, ¿puedo levitar a tu lado? Yo intrigado miré su rostro y describiéndola en pocas palabras es la mujer más hermosa, perfecta, alegre, y diferente de todo Cronos, aparte que su cuerpo genera sensaciones extrañas en mi. 

Hablamos casi por dos horas, luego decidimos bajar a una habitación desconocida para terminar la agradable charla, pero obviamente estar con ella me tenía muy nervioso, así que muy disimuladamente me dispuse a observar mi entorno, vi sillas, mesas y armarios gigantes de color café oscuro que me hicieron sentir en la época de mis abuelos; también noté que el techo estaba llorando la decoración con ilustraciones de personas tristes y solitarias, y un muro se lamentaba por ser el único agrietado y sin color, toda la habitación parecía tan antigua y olvidada que producía nostalgia, me habría sentido muy mal de no ser por la paz que reflejaba dicha mujer, una paz que tranquilizaba al más intranquilo y alegraba al peor de los tristes.

Ella me observaba con una mirada muy penetrante, luego se sentó, cruzó la pierna, y observé su pierna izquierda que muy amigablemente me dejó ver el vestido corto y rojo que traía puesto, luego me senté un poco retirado de su silla e intenté corresponderle su mirada cazadora y asesina de aves sin esperanza; ella se levantó con impulso de su silla, respiró profundo, movió sus dedos suavemente y de sopetón dijo “siéntate a mi lado” allí, justo allí, mi garganta explotó, todo fue silencio, solo sonaba el viento que golpeaba mi tímida duda, esa que me hacía preguntarme ¿Por qué una mujer tan hermosa me estaba coqueteando? muy penosamente obedecí y me dejé llevar por sus manos ansiosas de mi, lo que pasó a continuación lo dejo a la creatividad de las mentes corrompidas, sanas o realistas de todos los que estén leyendo e interpretando este texto; solo puedo decir que gracias a esa noche usé algo que nunca antes había usado para otros fines aparte de satisfacer una necesidad de mi sistema urinario y que muy seguramente organice mi boda dentro de poco tiempo, pues de este día hermoso que termina di vida a lo que pronto será la hermana de Cronos, la Tierra.









El otro nombre de revelarse

Laura Zaens, una joven de tan solo 18 años de edad, ha decidido contraer matrimonio con la música,  que actualmente alimenta su estomago y el de toda su familia, se hace llamar Revelación, y a su edad, dicta clases particulares, gana concursos y alimenta más de un corazón. Luego de haber superado una terrible enfermedad, y muchos traumas,  nos responde su historia. (Por: Carol Parra Ramírez)

Carol Parra (CP): ¿Qué significa Revelación?

Laura Zaens (LZ): Revelación significa oponerse a lo que el mundo me dejó, oponerme a los obstáculos, decirle al mundo ¡me revelé! es muy importante; yo le dije No, a la mala suerte, y bueno, aún ahora se viven cosas feas, pero ya soy mas fuerte y las supero, revelandome ante eso... de eso salen muchas letras y partituras, mis letras son mi vida y mi corazón.

CP: ¿Desde hace cuanto existe Revelación?

LZ: Revelación existe desde hace 5 años, cuando cumplí 13. Empecé con este arte desde que tuve cercanía con la muerte y desde ahí a venido creciendo; me acuerdo que antes de esto, mientras escuchaba música en Transmilenio, tocaba imaginariamente el pino, la batería, la guitarra, incluso un día, mientras escuchaba algo de jazz, me puse a simular que tocaba el saxofón, lo curioso es que todo el mundo te mira como “¡eyy!, esta nena esta loca” pero pues a una de niña le vale “huevo” todo, y mas con 13 años... 

CP: ¿Que significa Revelación?

LZ: Revelación significa oponerse a lo que el mundo me dejó, oponerme a los obstáculos, decirle al mundo ¡me revelé! es muy importante; yo le dije No, a la mala suerte, y bueno, aún ahora se viven cosas feas, pero ya soy mas fuerte y las supero, revelandome ante eso... de eso salen muchas letras y partituras, mis letras son mi vida y mi corazón.

CP: ¿Por qué estar cerca a la muerte fue medio de inspiración?

LZ:  Porque tu sientes que no has hecho nada con tu vida, que has desperdiciando mucho tiempo, y te das cuenta que este es corto... es un ratico y ya. Nadie tiene la vida comprada así que hay que vivir como si fuera el ultimo día; mi situación no permitió un tratamiento y lógicamente pensaba que me iba a morir lentamente, sin remedio alguno, entonces es como esperar la muerte e ir pensando “Uyy, no hice nada con mi vida, no aproveché el trabajito que tenía”, eso es duro, y luego cuando lo superas dices: “esta es una nueva oportunidad para aprovechar cada minuto del día, voy a meterle todo para salir adelante”, y efectivamente porque es que en esa situación, tu ves lo que dejas atrás, toda una familia a la que alimentabas, y piensas: “¿Quién los va a mantener ahora?” 

CP: ¿Cómo se logra superar una enfermedad, después de ser declarado “paciente terminal”?

LZ: Difícilmente se consigue, yo creo  que es motivación, las ganas de vivir, y saber que vives por, y para otras personas. El cáncer de seno me atacó de repente, y fue una sorpresa saber que lo causó mi padre cuando me violaba, ademas que el tratamiento era súper caro y no nací en una familia con dinero;  resulta que mi mamá cuando se enteró de la verdad, casi mata a mi papá y pues preferí detenerla y pedirme a él que se fuera lejos, ¡ese fue todo un problema!, entonces dede ahí empece a trabajar, para mantener a mi familia, es decir a mi hermana y a mi mamá, y pues... nada, yo creo que las ganas de vivir me salvaron la vida; a veces me acuerdo de eso y me da nostalgia pero ni modos, lo importante es que ya me recuperé de eso, y fue muy difícil empezar a ganar dinero para los medicamentos, y los demás gastos; básicamente, considero que lo que me salvó fueron los medicamentos, que trabajaba como burro, que era joven, o bueno, que soy joven, y que tenia una familia en el hombro por la que debía responder...

CP: No es fácil superar estos traumas, ¿Aún existe algún tipo de dolor?

LZ: No es tanto el dolor, a fin de cuentas ya lo superé, porque ahora me veo diferente, me siento “realizada”, pero difícil si es, porque llevar una enfermedad como esta no es fácil y mucho menos cuando te toca estar trabajando en vez de reposando, que se supone, es lo que se debe hacer en estos casos; lo de mi papá pues, yo era una niña... eso ya lo superé, difícil  es acordarte de las veces que  me tocaba practicarle sexo oral, o cuando me pedía que abriera las piernas para meterme no solo su pene, sino sus dedos, frutas, verduras, consoladores, lo que encontrara... y el resto de salvajadas, esa es la parte difícil, pero pues la música me ayudo mucho, me devolvió la vida.

CP: ¿Cómo se empieza una carrera musical, sin ningún tipo de recurso económico?

LZ: Uno escoge el modo, a mi por ejemplo me toco empezar en los buses, no sabia cantar, ni tocar ningún instrumento, solo sabia contar historias... así empecé, contando historias a las pasajeros, y un día se desocupó el bus, y me quedé sola, cuando“plop” vi una guitarra abandonada en uno de los asientos, pues la cogí y me la llevé al cambuche donde vivíamos; eso pasó cerca a la 19 con Caracas, es decir cerca a mi casa, empecé a practicar con ella y luego la usaba para cantar. Siempre me gustó la música, incluso el primer reproductor que tuve a mis 13 años se lo robé a un indigente que se lo robó a alguien, porque me desesperaba vivir sin música, y antes, cuando mi papá me pagaba el colegio y me daba para el transporte, yo me volaba a conciertos y eso, antes de que pasará lo que pasó.

CP ¿Qué o quienes contribuyeron es esta formación profesional?

LZ: Suena súper lindo, “formación profesional” pero aun no me considero profesional, me falta mucho... y contribuyó todo el mundo, quienes me daban “moneditas” en los buses, en las calles, los que abandonaban  música en algún lado, ya sean libros, instrumentos, en fin... y sí, los libros que me podía comprar con lo que ganaba, total en el cambuche donde vivíamos ni se pagaba luz, y mi salario no me alcanzaba para tanto; a mi familia nunca le ha faltado la comida, así que por eso me daba mis lujos comprando libros, es más, aun contribuyen los libros que compro, porque nunca dejaré de comprarlos. Es loco pensar en la cantidad de cosas que se obtienen cuando vives en las calles, porque las personas abandonan muchas cosas que creen inútiles pero no lo son, de ahí salieron muchos instrumentos, pues yo los armaba, ¿¡pero salieron de ahí!; y ahora contribuyen quienes me contratan....

CP: Se puede salir adelante trabajando solo en los buses...

LZ: Considero que no, la vida en los buses es dura, se aprenden muchas mañas, y vivir rodeado de este mundo sin “untarse” es más que difícil, por eso preferí salirme de eso rápido y seguir en la cuidad, en los parques, patios, etc... de no ser así estaría en las drogas, robando, siendo parte de los “ñeros” de Bogotá... así no se triunfa.


CP: ¿Existe alguien tipo de apego hacia los sitios en los que se empieza a surgir?

LZ: Si, por supuesto, pasar por esos sitios trae miles de recuerdos, ahora no tengo que usarlos porque tengo muchas propuestas de trabajo, pero aun hoy, salgo a tocar en las calles, sin cobrar nada; afortunada soy al encontrar personas que pueden ayudarme a surgir, y no las habría encontrado de no ser por las calles, por ejemplo Pablo Cuña, me contactó un día y me dijo “tocas bien, ¿te gustaría tocar en un evento que estoy haciendo cerca de aquí?, no vas a ganar mucho pero algo es algo”, eso ya es una oportunidad, él luego me siguió contratando y luego el papá, y así, eso es una cadena, la que me trajo hasta aquí.

CP: ¿Qué dedicación existe para Revelación?

LZ: Toda la del mundo, Revelación me representa, y es mi vida, de eso vivo, así que cada minuto de del día está dedicado a Revelación, prácticamente respiro la música, en cada clase, y es que dictar clases es formar más músicos así que necesito cada día adquirir mas conocimiento, por eso hay que ser súper dedicada...

CP: ¿Qué le depara el futuro a esta solista?

LZ: Completamente muchos triunfos, aún no soy famosa, aunque me conoce mucha gente, la idea es seguir estudiando, seguir dictando clases; mis chicos y yo hemos grabado mucho, y ganado varios concursos, pero la idea es llegar a la sima y arrastrarme a mis alumnos, a pesar de eso soy Revelación y lo seré por siempre, independientemente si se me unen más o no. 

 CP: ¿Quién es Laura Zaens ahora?

LZ: Me considero la misma, con mas dinero, mas estatus, mas comodidades, pero la misma, una artista, que se esta puliendo... afortunadamente la vida me ha pagado bien, y eso si siempre lo voy a agradecer al mundo, no sería quien soy sin la ayuda de los demás.






El bien y el mal

Bien y mal, el bien, descrito como aquello que en sí mismo tiene el complemento de la perfección, y el mal, todo lo opuesto al bien, lo deshonesto, perverso, desgraciado, que trae calamidades, enfermedades, daños, etcétera; pero ¿será que esto es cierto? ¿O más bien es la definición que le han dado ciertos individuos manipuladores y controladores con dotes de líderes? La verdad, analizando esto desde un punto de vista analítico nadie puede darle definición al bien y el mal ya que es algo totalmente intangible, definiendo algo intangible como “que no se puede tocar”; es por esto que resulta difícil darle definición a algo que no se conoce o se ha palpado. Existe cantidades numerosas de personas que han definido el bien y el mal, dentro de los más conocidos están John Locke quien expresó “Aquello que tiene la capacidad de producirnos placer es lo que llamamos un bien, y lo que tiene capacidad de producirnos dolor lo llamamos un mal” y Baruch de Spinoza, quien “consideraba el bien como algo subjetivo”, además al igual que Locke ella expresó que “no nos movemos, queremos, creemos que es bueno, sino que juzgamos que es bueno porque nos movemos hacia ello, lo queremos, aceptamos y deseamos”. 

Partiendo de esto se estima que el bien es lo que una sociedad considera perfecto o correcto y lo malo es lo que esta misma considera incorrecto o imperfecto, pero ¿qué es perfecto y qué imperfecto?, o qué es correcto e incorrecto?, si se analizara cada una de las definiciones que ha planteado la humanidad, muy seguramente se llegará a: “el mal es lo que “Dios” estipuló como pecado y el bien es lo opuesto a pecar”; una prueba precisa de esta pequeña conclusión es por ejemplo que “algunas religiones, como la judía y la cristiana, contemplan la historia del mundo como una lucha histórica entre el bien y el mal, o como una lucha entre “Dios” y “Satanás”. De ahí que se promueve la virtud, como camino del bien, y se combate al pecado, como camino del Mal. Incluso las profecías bíblicas predicen, para el futuro, el triunfo definitivo del bien sobre el mal”, este ejemplo lo podemos aplicar a muchas otras religiones que aunque no piensen igual van encaminadas a lo mismo, porque pase lo que pase cada cosa que tenga que ver con moral (o bien y mal) estará directamente relacionada con “Dios”, pues la Biblia lo estipuló indirectamente así. 

El bien, cada día en el mundo se percibe cosas buenas que van dentro del conjunto “bien”, se observan obras de caridad, ayudas, niños felices, bebes que nacen proporcionalmente bien y vivos, comida sana todos los días, ancianos acompañados, palabras de aliento, abrazos, besos, placer (si cabe mencionarlo aquí), honestidad, bomberos y médicos salvando personas, jardineros salvando flores, políticos mejorando un país, y no puede faltar  el ejercito, quienes protegen a todas las personas en el mundo que hacen el bien, ahora; El mal, igual que el bien se percibe a diario, se ven drogas, insultos, maltratos, muertes, golpes, enfermedades, accidentes, envidias, blasfemias, corrupción, y líderes quienes “protegen” a todas las personas que hacen el mal; Pero las preguntas surgen ahora, ¿ayudar no genera envidia por parte de los que no son ayudados?, ¿cuando hacemos compañía no lastimamos a los que están solos?, ¿sin enfermedades, heridos o accidentes existirían doctores?, ¿matar a los malos esta bien?, ¿maltratar o matar humanos esta mal, pero matar animales, bosques y demás no?, ¿ está algo bien si nos hace felices?, ¿ está algo mal si nos hace tristes?, o ¿tal vez los ejemplos de bien y mal están “mal” formulados?.


“Desde los tiempos de la Grecia clásica se ha dicho que el bien es el placer, y el placer la ausencia de dolor físico y de perturbación anímica. Pero también los griegos reconocieron que las cosas no son tan sencillas: muchas acciones y conductas profundamente buenas no están libres de dolores ni de sorpresas y desasosiegos. Piénsese, por ejemplo, en el esfuerzo de superar con buenas calificaciones un curso escolar, en la paciente tarea de educar a los hijos, en el trabajador que se gana la vida en el barco o la mina, y en tantos otros trabajos. ¿Acaso las llamas son un placer para el bombero? ¿Es malo su trabajo por no ser placentero?”

Aquí se plantean ejemplos sobre el bien y el mal desde un punto de vista completamente distinto, pero de nuevo surgen preguntas, ¿cuándo se educan hijos para ser militares, policías, cazadores, ganaderos, carniceros, entre otros, no se están educando de manera indirecta asesinos? O ¿explotar una mina es bueno porque se contribuye a la comodidad del hombre, sin importar que se le esté privando un espacio adecuado a los murciélagos (por ejemplo)?, todas estas preguntas se formulan porque precisamente el concepto de bien y mal es diferente para cada persona, lo que para uno es bueno para otro no, pero ¿nos hemos puesto a pensar por que el hombre se mantiene tan ocupado o entretenido pensando en si está haciendo el bien o el mal?. Tal vez alguien necesita mantenernos entretenidos para que no veamos la verdad, o simplemente “Dios” quiere que seamos personas de bien para que no tengamos el infortunio de conocer al “Diablo”. 

Seguramente, cada pregunta formulada en este texto tiene una respuesta, pero claro, cada persona va a responder diferente, porque, y en conclusión el bien y el mal  es un concepto propio que va a generar millones de significados, por supuesto, cada uno de ellos dirigidos a la conveniencia de quien lo formula. 












martes, 2 de septiembre de 2014

El cambio

La enfermedad golpeó mi puerta y al verla noté que la crisis la acompañaba; los problemas, luego de la visita inesperada, crecieron, y en mi crecía un sentimiento de desdicha, el fracaso me perseguía y la duda era mi cobija, pero tuve que estar a punto de morir para entender que no tengo una vida feliz porque no elijo decidir.