jueves, 12 de febrero de 2015

Los celos son muestra de inseguridad, de no comprender que en algo somos mejores que el resto, que de tantas personas en el mundo existe una o muchas que aman la imperfección de nuestros defectos sin pedirnos nada más que ser honestos. Cuando celamos, odiamos, y cuando odiamos no amamos, cuando no amamos los otros lo notan, y cuando lo notan empiezan a hacer realidad los motivos por los que alguna vez celamos. La cura para impedir que sintamos celos es empezar a ver la vida de forma positiva, a creernos capaces, a comprender que no necesitamos de nadie para ser felices, a inspirarnos en creer que por lo que dure una relación los demás sólo nos llevan a descubrir realmente a quien amamos y qué tanto los otros nos aman.